CARTA ABIERTA A UNA PYME

 


Mi nombre es PyME y formo parte del 95 % de las empresas del País. Estoy escribiendo estas líneas para ver si encuentro a alguien que me comprenda, entienda y ayude.

Mi empresa tiene un Equipo Directivo y Personal Operativo, que al momento de tomar decisiones, lo hacen siempre en primera persona, dejándome a un lado de toda decisión. Me pregunto y porqué?, entonces reflexionando encuentro que ……

Cuando miro sus Roles veo que quien me fundó todo lo sabe, todo lo puede, en todas partes está, es inmortal, es el Supremo de mi empresa, es el que tiene la piedra fundacional. Tiene mucho más por hacer, que tiempo disponible para ello, entonces cubre ese déficit con horas de su vida personal / familiar, aplicadas a actividades de la empresa, no delega y mi vida va a terminar con él. El resto del personal sabe que trabaja en mi empresa, pero no tiene claro para qué. Cuando le pregunto y Vos en qué trabajas, la respuesta es “hago un poco de todo”. Que es lo mismo que decir “hago tareas de las cuales no me responsabilizo”.

Cuando veo sus edades, me encuentro con personas generacionalmente distintas, algunos que viven para trabajar, no aceptan las nuevas tecnologías, priorizan el horario sobre los resultados y utilizan agenda para ordenar sus tareas. Otros que buscan trabajar para vivir y su independencia en todo sentido, en lo personal y en lo laboral. Hay un tercer grupo que es 100% tecnológico, buscan disfrutar de su trabajo sin estresarse y lograr su autorrealización, necesitan hacer algo que les sirva y administran su tiempo y carga de trabajo, para lograr los resultados esperados. Y hay un último grupo, el de los más jóvenes que son los hiperconectados y que buscan nuevas formas de trabajo donde puedan priorizar el resultado y no el horario. Todos ellos trabajan en mi empresa, queriendo imponer sus ideas y costumbres, sin entender que en lugar de discutirlas, las pueden compartir, para que todos ganemos.

Ahora me enteré que hay en mi empresa, personas que son familiares unos de otros, lo que a primera instancia me parece bueno, pero que luego no es tan así, ya que si uno de ellos entra en conflicto, es muy probable que lo acompañe su familiar, pudiendo perder mi empresa a un muy buen empleado, por el ingreso de su familiar.

Párrafo aparte lo tienen las decisiones, ya que quienes las toman generalmente ponen su interés personal, delante de mi interés y eso lleva a que en mi empresa siempre falten recursos, haya insatisfacción de todo el personal y mi reputación en el mercado no sea buena. El cliente ya nos desconoce, porque dice “cada vez que les compro algo, un problema nuevo aparece. Eso que se llama satisfacción, con ellos no lo puedo lograr”.

Me pregunto cómo puedo intervenir si siempre soy ignorado. Me siento como si estuviera caminando hacia algún lugar, con los ojos tapados. Cuando pregunto cuál es la real situación de mi empresa, a pesar de tener sistemas informáticos, la respuesta es “no tenemos esa información”. No tengo noción de cuánto sé de lo que mi empresa hace, a pesar de que lo poco o mucho que se sabe está en manos de muy pocas personas, que no tienen intenciones de compartir ese conocimiento con los demás y conmigo.

Me llamo PyME y espero haber tocado algo de tus sentimientos, para que entiendas que se siente, cuando otros hacen algo por Vos, que no quisieras que hagan y para colmo le ponen tu nombre. Les ruego a aquellos que se encuentren en situaciones similares que nos unamos en un solo grito “Por favor necesitamos Líderes Gestores Transformadores, capaces de crear organizaciones con un sentido amplio y de integración, para beneficio de las personas que trabajan en ella y de la propia organización”.

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