EL EMPRENDEDOR QUE LLEVAS ADENTRO
Luego de escuchar a Ben Casnocha y leer su libro The Sart-Up of You, pude empezar a comprender cuál es la clave del éxito en el mundo del trabajo y se los quiero compartir.
Todos trabajamos en distintas empresas y tratamos de adaptarnos a distintas tecnologías, estrategias y a una nueva economía mundial. Esto nos hace pensar que cada persona y empresa hoy, es responsable de su propio futuro.
Para entender lo que nos está pasando, permítanme empezar con esta historia que describe a los emprendedores empresarios, que contó Ben: Cuando estudiaba en la escuela técnica opté por tomar unas clases de reparación de computadoras, con un profesor que sabía mucho de tecnología, pero era un poco raro negaba su nombre real y decía llamarse Dr. Mac. Un día el Dr. Mac llego a la escuela con la cabeza y la cara afeitadas en su mitad y nos dijo que tendríamos un examen final con contenidos que no habíamos estudiado durante el dictado de clases. No se nos pediría nada tradicional en reparación de computadoras, todo lo que teníamos que hacer para sacarnos un 10 era recitarle un poema. Él nos daría el poema y nosotros teníamos que recitarlo de memoria. 24 horas antes del examen entregó el poema. Fui a casa lo estudie y lo recité en el examen, desde ese entonces nunca lo olvidé y dice así: “Brindemos por los locos, por los inadaptados, por los rebeldes, por los peces fuera del agua, por los que ven las cosas de modo diferente. A los que no les gustan las reglas y no respetan el statu quo. Puedes citarlos, puedes no coincidir con ellos, puedes glorificarlos o denigrarlos, pero lo único que no puedes hacer, es ignorarlos porque ellos cambian las cosas, empujan la raza humana hacia adelante y aunque algunos los vean como locos, nosotros los vemos como genios, porque aquellos que están suficientemente locos para pensar que pueden cambiar el mundo, son aquellos que lo cambian”. Recitar este mensaje puede llevar a 2 caminos, uno psicológico por el trastorno que genera recitarlo y el otro el de entenderlo y pensar que podemos cambiar el mundo. Para mí fue muy inspirador este mensaje y al finalizar la clase le pregunté al Dr Mac, como se hacía para cambiar el mundo. Él me dijo una de las mejores formas de cambiar el mundo es comenzar una empresa, el 99% de la gente se queja de sus problemas, pero solo el 1% intenta realmente desarrollar una solución para los demás y ganar dinero, esos son los emprendedores empresarios.
Luego de entender que todos podemos ser Emprendedores Empresarios, me puse a mirar a las grandes empresas y me di cuenta que entre sus empleados hay un grupo de emprendedores, que hacen que la empresa sea diferente. Entonces esto me lleva a confirmar que las habilidades de un emprendedor pueden no solo estar en el nivel directivo, sino que también pueden pasar a ser habilidades del hacer diario, de algunas personas de la organización. Es decir las organizaciones exitosas tienen empresarios y empleados emprendedores, capaces de transformar sus propias vidas y las de los demás.
Para empezar a desarrollar empleados y empresas emprendedoras, tenemos que entender que existe un Mañana, mejor que el Hoy. Que todo producto o servicio nunca está terminado, porque seguramente la competencia lo podrá mejorar y eso nos obliga a seguir mejorándolo. Es decir nuestro próximo día, debe ser nuestro primer día. Aquellas personas que no buscan mejorar continuamente, ponen en su Curriculum Vitae 20 años de experiencia en Comercialización, pero en realidad lo que quieren decir es que tienen un año de experiencia en Comercialización, repetido 20 veces. Muhammad Yunus, premio nobel de la Paz dijo: todos los humanos nacen emprendedores, en las cuevas, en nuestros primeros días todos éramos emprendedores, buscábamos comida y nos alimentábamos, así comenzó la civilización humana, pero luego nos convertimos en mano de obra, porque así nos etiquetaron las empresas. Como sé que no eres uno de ellos, no dejes de mejorar día a día.
Tú red de contactos y tu equipo de trabajo, sumado a tu pro actividad, son los que te lo permitirán. Sí lideras una empresa o a un grupo de personas o a ti mismo, debes entender, que la forma en que reclutas y desarrollas el talento de tus colaboradores, de cómo manejas las redes y las relaciones y del tiempo que le dedicas a tus contactos, dependerán tus resultados.
Tenemos la energía, tenemos las personas nos falta el QUE. La historia nos muestra que muchas empresas exitosas se iniciaron con otra actividad, hasta entender que el negocio pasaba por la actividad central que hoy realizan, lo mismo ocurre con muchas personas de éxito. Del estudio de muchas de ellas, se pudo ver que su éxito no se basó en que tuvieron un plan maestro y lo siguieron durante toda su vida, lo que hicieron fue adaptarse a cada etapa de su camino y poder así aprovechar cada oportunidad que se le presentaba, siempre manteniendo una línea de actividad, es como pivotear en el básquet es decir dejas un pie fijo y mueves el otro en distintas direcciones, luego das un paso y otro siempre siguiendo el mismo objetivo. Es decir tenemos que tener claro hacia dónde vamos y adaptarnos permanente a los escenarios, que el camino nos presenta.
Finalmente el recorrido de ese camino, nos obligará a tomar riesgos. Para ello debemos tener un Plan ABZ, el cual lo integra un plan A, un plan B y un plan Z. El A es lo que estamos haciendo en este momento, es la dirección actual, el B es algo diferente pero relacionado a lo que hacemos actualmente, teniendo en cuenta nuestras habilidades y activos y su transferencia a otra actividad. El plan B siempre cambia, porque todos estamos en un permanente cambio. El plan Z no cambia es algo que tenemos guardado y es lo que haríamos si ocurre lo peor, es decir es como volver atrás y reagruparnos, marca nuestro piso. Lo más importante que tiene el plan Z es que nos da confianza para arriesgar. Ante una decisión, la pregunta que nos debemos hacer es, si nos ocurre lo peor podremos sobrevivir? Si tienes un plan Z y tu respuesta es Sí, acepta el riesgo, de lo contrario si te lleva a la bancarrota o al fin de tu profesión decide que No.
Hemos llegado al final del camino y seguramente te estarás preguntado:
Cómo hacemos para que nuestra gente se vuelva emprendedora y no generemos otras empresas dentro de la misma empresa? Ayudémoslas a que generen valor mientras estén en nuestra empresa y cuando se vayan en la búsqueda de mejores horizontes, reclutemos a personas que agreguen valor a lo ya realizado.
Recuerda: Toda innovación comienza con las personas y el espíritu emprendedor todos lo llevamos adentro. Conviertete en la persona que deseas, para ello rodéate de gente que ya sea así.

Comentarios
Publicar un comentario